Chinauta, Fusagasugá (Cundinamarca, Colombia), 15–18 de agosto de 2025. Con la participación de misioneros, laicos y miembros de la Familia Vicentina, se desarrolló el Congreso Jubilar Vicentino y de la Esperanza, un encuentro que unió la celebración de los 400 años de la Congregación de la Misión con el impulso pastoral del Año Jubilar de la Esperanza. El Superior General de la CM, P. Tomaž Mavrič, CM, envió un mensaje en video de saludo y orientación. Asimismo, se proyectaron mensajes del Papa Francisco y extractos de su documento de convocatoria del Jubileo, iluminando las jornadas con el magisterio reciente sobre la esperanza cristiana.
Puedes encontrar las fotografías y los anexos en el siguiente enlace:
https://drive.google.com/folderview?id=113t6OMuxZe_KNJnkGL0Qi7Bget10jfT6
Enfoque y ejes del Congreso
El Congreso articuló tres perspectivas complementarias:
Jubileo bíblico y sus prácticas (descanso sabático, año sabático y jubileo: liberación, condonación de deudas y retorno a la familia), presentado por P. Cristian Cataño, CM, a partir de Lv 25 y la tradición de Israel. Se subrayó que el jubileo “reinvienta la igualdad y comunidad soñadas por el Señor” y que su fundamento es teológico: “nada es propiedad absoluta; todo es don del Señor para construir fraternidad”.
Jubileo vicentino y 400 años de la CM, desarrollado por P. Carlos Albeiro Velásquez, CM, quien recordó los orígenes carismáticos en Folleville (25 de enero de 1617) como “nacimiento espiritual” de la Misión y la fundación jurídica del 17 de abril de 1625, al servicio de los pobres del campo. Se insistió en la base carismática de Caridades y misiones populares como fuente de identidad, pertenencia y vocación misionera. Lema inspirador: “Evangelizare pauperibus misit me” (Lc 4,18).
Jubileo eclesial: Año de la Esperanza, con acentos pastorales en el perdón, la reconciliación y la indulgencia como oportunidad de renovación interior y compromiso social.
Desarrollo día a día
Viernes 15
Llegada, inscripciones y ubicación; cena, rezo del Rosario y descanso.
Acogida de la Cruz Vicentina Peregrina con acompañamiento de estudiantes de Villa Paúl, gesto que marcó el tono penitencial y misionero del encuentro.
Sábado 16
Eucaristía presidida por P. Rodrigo Restrepo (asesor nacional de la Familia Vicentina).
1.ª Sesión – Jubileo bíblico: Año Sabático. Moderó P. Luis Hernando Álvarez y expuso P. Cristian Cataño, CM, quien presentó el entramado bíblico del šabbāt, el año sabático y el yôbēl, destacando su traducción cristiana en prácticas concretas de liberación y justicia.
Conversatorio con el Papa Francisco (proyección): se compartieron mensajes y pasajes del documento pontificio que convocó el Jubileo 2025, apuntando a una esperanza activa y comunitaria.
2.ª Sesión – Jubileo vicentino: CM, 400 años. Moderó P. Rodrigo Restrepo y expuso P. Carlos Albeiro Velásquez, CM, quien trazó la cronología fundacional (1617–1625), el papel de los Gondi, y la orientación misionera hacia el campo; se evocó a Portail como primer compañero y se revisó la temprana expansión de obras y seminarios.
Conversatorio con san Vicente de Paúl: trabajo espiritual y “resonancias” en torno a las convicciones más motivadoras hoy.
Domingo 17
Lectio divina de Lc 4,16–21 guiada por P. Cristian Cataño, CM, reconociendo en Jesús el cumplimiento del “año de gracia” y el programa de evangelización a los pobres.
3.ª Sesión – Jubileo eclesial: Jubileo de la Esperanza. Moderó P. Carlos Albeiro Velásquez, CM; ponencia central de P. Carlos Arley Cardona; trabajo de “resonancia” comunitaria.
Conversatorio con el Padre General: moderado por P. Carlos Albeiro Velásquez, CM, a partir del video del P. Tomaž Mavrič, CM. Interrogante clave: “¿Qué compromisos pueden ser hoy los más efectivos para vivir el Jubileo congregacional y eclesial?” (metodología 3-5-10).
4.ª Sesión – Indulgencia plenaria: moderación de P. Germán Gómez; motivación sobre la indulgencia (P. Mario Chaves) y sobre el silencio (P. Luis Hernando Álvarez); confesiones y retiro.
Peregrinación al Templo Nuestra Señora de Belén (Fusagasugá) y Eucaristía presidida por P. Carlos Arley Cardona, CM (Visitador). Jornada culminada con fogata fraterna.
Lunes 18
Eucaristía de clausura presidida por P. Carlos Albeiro Velásquez, CM y despedida de los participantes.
Contenidos y aportes destacados
Raíces vicentinas para el hoy: Se recordó que 1617 es decisivo por la experiencia de Folleville y que la fundación de 1625 institucionaliza el envío a los pobres del campo; la barca de la Misión “levó anclas” entonces y no ha dejado de navegar, con obras misioneras, servicio a ordenandos y seminarios.
Sentido bíblico del jubileo: El jubileo es el “sábado de los sábados”; se anuncia en Yom Kippur con el sonido del shofar y comporta medidas sociales: liberación de esclavos, remisión de deudas, restitución de tierras y descanso de la tierra. Todo parte del principio de que la tierra es del Señor y que su proyecto es una comunidad de iguales.
Horizonte evangélico: A la luz de Lc 4,18–19, Jesús inaugura el tiempo favorable (kairós) de la gracia y la libertad para los pobres y oprimidos; el Congreso leyó este texto como programa pastoral para el Año de la Esperanza.
Metodología participativa y frutos pastorales
A lo largo de las sesiones se trabajó con espacios de “resonancia” y conversaciones en el Espíritu, dinamizados por preguntas guía (constataciones, convicciones y compromisos). El proceso abrió paso a líneas de compromiso locales para vivir el Jubileo con obras de misericordia, reconciliación y misión entre los más pobres, en fidelidad al carisma vicentino y al llamado eclesial a la esperanza.
Síntesis
El Congreso Jubilar Vicentino y de la Esperanza en Chinauta fue un hito espiritual y formativo: unió memoria agradecida por los 400 años de la Congregación con la actualización bíblica del jubileo y el magisterio reciente sobre la esperanza, impulsando a la Familia Vicentina en Colombia a pasar de la reflexión a compromisos concretos con los pobres, fieles al envío: “Evangelizare pauperibus misit me” (Lc 4,18).
Crónica del Congreso Jubilar Vicentino y de la Esperanza
Chinauta, Fusagasugá – 15 al 18 de agosto de 2025
Viernes 15 de agosto – Inicio y acogida
El Congreso inició con la llegada de participantes de distintas regiones del país, quienes fueron recibidos en la Casa de Encuentros de los Padres Vicentinos en Chinauta. Tras la inscripción y la cena, se vivió un momento orante con el rezo del Rosario.
Uno de los gestos más significativos fue la acogida de la Cruz Peregrina Vicentina, llevada por jóvenes de Villa Paúl. La procesión simbolizó el inicio espiritual de las jornadas, recordando la centralidad de la cruz en la misión vicentina.
Sábado 16 de agosto – La Biblia y el Carisma Vicentino
La jornada comenzó con la Eucaristía presidida por el P. Rodrigo Restrepo, CM, asesor nacional de la Familia Vicentina.
Primera ponencia:El Jubileo en la Sagrada Escritura – P. Cristian Cataño, CM.
Presentó el trasfondo bíblico del jubileo a partir del Libro del Levítico 25 y otros textos. Explicó los tres niveles:
El sábado semanal: signo del descanso y de la confianza en Dios.
El año sabático (cada 7 años): descanso de la tierra, condonación de deudas, liberación de esclavos.
El jubileo (cada 50 años): restitución de tierras, regreso de las familias a su heredad, proclamación de libertad con el sonido del shofar en el Día de la Expiación.
El padre Cataño subrayó que este sistema garantizaba la igualdad querida por Dios, evitando acumulaciones injustas. Jesús, en Lc 4,18–19, retoma este espíritu al anunciar un “año de gracia del Señor”.
Conversatorio con el Papa Francisco
Se proyectaron apartes de la bula Spes non confundit con la que convocó el Año Jubilar de la Esperanza. Se destacó el llamado del Papa a la esperanza activa, que se traduce en reconciliación, cuidado de los más pobres y compromiso con la creación.
Segunda ponencia:El Jubileo Vicentino. 400 años de historia – P. Carlos Albeiro Velásquez, CM.
Recordó los orígenes carismáticos en Folleville (1617) como el “bautismo misionero” de Vicente de Paúl, y la fundación oficial de la Congregación en 1625 con el contrato de los Gondi.
Destacó tres pilares:
Caridad organizada con las Cofradías de la Caridad.
Misiones populares para evangelizar al campo.
Formación del clero, con los seminarios y ejercicios espirituales.
Subrayó que la barca de la Misión “levó anclas en 1625” y desde entonces navega con fidelidad al lema: “Evangelizare pauperibus misit me” (Lc 4,18).
La jornada concluyó con grupos de resonancia, donde los participantes compartieron constataciones, convicciones y compromisos a partir de lo escuchado.
Domingo 17 de agosto – El Jubileo de la Esperanza
El día inició con una lectio divina de Lucas 4,16–21, dirigida por el P. Cristian Cataño, CM. Se reflexionó sobre cómo Jesús inaugura el “año de gracia” como programa misionero en favor de los pobres, los cautivos y los oprimidos.
Tercera ponencia: El Jubileo de la Esperanza – Dimensión eclesial – P. Carlos Arley Cardona, CM.
Profundizó en el sentido espiritual del Jubileo convocado por el Papa Francisco: un tiempo de gracia marcado por la reconciliación, la indulgencia, la caridad y la misión. Invitó a vivirlo como renovación interior y compromiso comunitario.
Conversatorio con el Padre General, P. Tomaž Mavrič, CM.
A través de un mensaje en video, exhortó a toda la Congregación a renovar la fidelidad al carisma vicentino, viviendo el Jubileo con creatividad misionera.
Pregunta guía: “¿Qué compromisos son hoy los más efectivos para vivir el Jubileo congregacional y eclesial?”.
Cuarta ponencia: La indulgencia jubilar y el silencio interior – Motivaciones del P. Mario Chaves, CM (sobre la indulgencia) y del P. Luis Hernando Álvarez, CM (sobre el silencio).
Se subrayó que la indulgencia es una expresión de la misericordia de Dios que renueva y libera; y que el silencio es necesario para escuchar la voz del Espíritu.
Por la tarde se vivió un itinerario penitencial, con confesiones y momentos de retiro. Luego, los participantes realizaron una peregrinación al Templo Nuestra Señora de Belén (Fusagasugá), donde el Visitador P. Carlos Arley Cardona, CM, presidió la Eucaristía solemne.
La jornada cerró con una fogata fraterna, signo de comunión y esperanza compartida.
Lunes 18 de agosto – Clausura
El Congreso culminó con la Eucaristía de acción de gracias, presidida por el P. Carlos Albeiro Velásquez, CM. En la homilía resaltó que el Jubileo no es solo memoria, sino envío misionero: “Volvemos a casa fortalecidos, pero con el compromiso de que cada comunidad sea signo de esperanza para los pobres”.
Tras un momento de evaluación, se realizó la despedida oficial de los participantes, quienes expresaron gratitud por la experiencia vivida y asumieron compromisos pastorales concretos.
Síntesis final
El Congreso Jubilar en Chinauta fue mucho más que un encuentro académico: fue una experiencia espiritual, carismática y comunitaria.
Desde la Palabra de Dios, recordó que todo jubileo es tiempo de gracia, justicia y reconciliación.
Desde la historia vicentina, reavivó el fuego de los orígenes en Folleville y en el contrato de 1625.
Desde la voz de la Iglesia, acogió el magisterio del Papa Francisco y la exhortación del Padre General.
De esta forma, los cuatro días fueron una auténtica escuela de esperanza, que impulsó a los vicentinos y a la Familia Vicentina en Colombia a caminar hacia el futuro fieles al envío misionero: “Evangelizare pauperibus misit me”.
